RUTAS BÉTICO ROMANAS


La Ruta Bético Romana pasa hoy por diez ciudades de las provincias de Sevilla, Cádiz y Córdoba. Discurre por la provincia más meridional de la Hispania Romana y abarca territorios por los que pasaba la antigua Via Augusta.

Ene sta ruta están comprendidos espacios paisajísticos de gran interés geográfico y natural como son el Parque Natural de la Subbética Cordobesa, la Campiña, el Parque Natural de la Subbética Cordobesa, la Campiña, el Parque Natural de la Bahía de Cádiz o el Valle del Guadalquivir.

La oferta turística de estos municipios es variada y diversa. Viajando por la Bética podrá visitar la Puerta de Sevilla en Carmona, la ciudad de Itálica, la Catedral de Cádiz o las murallas de Marchena entre multitud de elementos dignos de ser admirados.

Desde los siglos III a. C hasta el siglo V, la Bética fue uno de los territorios anexionados al Imperio Romano. Bajo su dominio, este espacio geográfico fue reconocido por su producción minera, oleícola, cerealista y por el elevado nivel de romanización de sus habitantes. Muestra del grado de romanización alcanzado por esta provincia es la subida al poder imperial a fines del siglo I y durante el II de dos emperadores béticos: Trajano y Adriano, ambos nacidos en Itálica.

El viajero de la Ruta Bético romana tiene la posibilidad de elegir el tiempo, la época y las impresiones, siempre propias, sobre los lugares. Aquí se propone una ruta que ha hecho un viejo habitante de la Bética. Pero es el visitante quién decidirá si el aceite de Almedinilla o las conservas gaditanas de almadraba se aproximan a lo que vio un tal Teóphoros a fines del siglo II d.C, o si el paso de los tiempos y la historia han modificado y mejorado los lugares. De lo que si se está seguro es que después de la visita a la antigua Vía Augusta, como Teóphoros, recordarán los lugares de manera especial.

Teóphoros ya anciano, de 81 años de edada, liberto nacido en la lejana Grecia, geógrafo y ahora de profesión pedagogo y maestro, enseñaba geografía en la Bética y una treintena de alumnos de la vieja gades.

Después de narrar el nacimiento del Betis y la Vía Augustea pasó a contar a sus alumnos algunos lugares de la provincia más meridional de Hispania, la vez que les hablaba de economía. Gran conocedor de la Bética, por haber vivido muchos años y en variados sitios de su extenso territorio, y por haber leído detenidamente a Estrabón, pasó a referir las imágenes que más habían impactado a sus ojos.